Imagínate estar en un largo sueño del cual nunca despiertas, no tienes idea del tiempo que ha transcurrido, crees vivir en realidad, sin embargo todo lo que ves se desvanece y vuelves a una imagen en negro y asi este ciclo se repite una y vez, mil sueños del cual nunca despiertas. De repente, abres los ojos y ves que la imagen continúa, sabes que los ruidos se sienten como si fuesen reales puedes ver que la luz te molesta la vista y entonces te das cuenta que haz despertado de un profundo y largo sueño.
Sin embargo, no tienes recuerdos de tí, no sabes como te llamas, donde naciste, etc. Te encuentras en un raro laboratorio, sientes que haz nacido de nuevo, pero con cuerpo de adulto, sabes lo que son las cosas que te rodean, pero no tienes idea de como las aprendiste. Te sientes nuevo, pero tu mente está llena de información.
Un sujeto sonríe al verme, me desconecta de un aparato y me dice que puedo salir del lugar donde descansaba. Lo primero que me llama la atención es que el sujeto que me miraba tenía sus manos con arrugas, miré las mías y no tenían esas arrugas, según mis datos debemos tener una edad similar. Me empiezo a dar cuenta que no soy como él.
El sujeto se me acerca y me empieza a contar de quién soy, de que soy un hombre-robot o mejor dicho androide, que mi cuerpo lo rescataron luego de un brutal accidente que sufrí en el pasado y por lo cual no tenía esperanza de vida, sin embargo (el hombre del laboratorio) accidentalmente me encontró y me usó para sus investigaciones y aquí estoy....
Sin embargo, del accidente, ni de mi pasado no tengo recuerdos, en realidad no se si lo que me dijo aquel hombre es verdad o no, solo me queda creerle, pero en realidad esa vida que tenía ya no pesa en mi, desde hoy soy el androide D-21
jueves, 13 de septiembre de 2007
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